El proceso

Cómo llega una figura de Japón hasta tu casa

Seis pasos y entre dos y tres meses. Lo cuento entero porque es la razón de que el precio sea el que es.

Cómo empezó
Volví con veinticinco en la maleta.

En julio de 2026 pasé trece días en Japón. Osaka, Kioto, Tokio.

Lo que se me quedó grabado no fueron los templos: fueron las cuatro plantas de Mandarake en Nakano Broadway. Estanterías enteras, de arriba abajo, de figuras que en España llevaba años viendo a precios que no tenían ningún sentido. Y no eran peores: eran mejores.

Volví con veinticinco en la maleta y con la idea encima de que, si aquello estaba ahí, alguien tenía que traerlo. Nippon Drop es eso, y nada más que eso.

1一

Se eligen en Japón

Compro donde estas figuras salen a la venta: lotes de tienda y de distribuidor japonés. Es producto nuevo y precintado de fábrica: la misma caja que encontrarías en una tienda de Akihabara.

2二

Se compran lotes enteros, no unidades

Comprar de una en una no sale a cuenta: entre comisiones y transporte, el precio final acabaría siendo el de cualquier tienda europea. Comprando el lote completo, cada pieza sale a un precio que permite venderla por debajo del mercado de aquí.

3三

Se embalan para tres meses de mar

Cada pieza va protegida por separado antes de salir hacia España. En esto la caja es parte de la figura, así que el embalaje se cuida tanto como la selección.

4四

Vienen en barco, no en avión

Aquí está la diferencia de precio. El envío marítimo cuesta una tercera parte del aéreo. A cambio tarda entre dos y tres meses. Ese ahorro es el que hace que la figura salga a precio de Japón y no a precio de tienda europea.

5五

El precio que ves es el que pagas

Los impuestos de importación los pago yo antes de que la figura salga hacia tu casa. No hay recargos al recibir, ni facturas de aduana en la puerta, ni sorpresas. Lo que pone en el anuncio es lo que cuesta.

6六

Se revisa pieza por pieza

Antes de publicar nada, cada figura se identifica, se fotografía y se comprueba el estado de la caja. Si un blíster viene chafado, se dice y se fotografía. Un defecto declarado no es un problema; uno escondido sí.

Aquí solo hay un paso: de la subasta a Barcelona.

Todo esto lo podría no contar. Lo cuento porque es lo único que me diferencia de una tienda que compra ya importado y le suma su margen.

Y porque si sabes de dónde viene lo que compras, sabes por qué cuesta lo que cuesta.